
viernes, mayo 15, 2009
Celebración del fuego. Identidad y comunidad
Talleres de capacitación para la puesta en valor de un edificio comunitario
En el marco del proyecto Celebración del Fuego, la Biblioteca Popular Caminantes continúa sus actividades desde el viernes 15 al domingo 17 de mayo de 15 a 19 hs. con una capacitación y construcción de un mural sobre relieve a cargo de la reconocida ceramista concordiense Alejandra Franco.
Realizaremos en el marco de la capacitación un mural sobre relieve aplicando arcilla. El mismo tendrá como motivos leyendas de nuestra zona. Esta capacitación y construcción colectiva es gratuita y abierta a la comunidad para todas las edades.
Para mayor información y confirmación de asistencia comunicarse al 154381472
Este proyecto que fuera seleccionado por el Programa Identidad del Consejo Federal de Inversiones en su convocatoria del año pasado consta de diversas actividades y producciones que se viene desarrollando en la Biblioteca Popular Caminantes. Las mismas comprenden talleres de cerámica, mosaico y montaje con sus correspondientes instancias festivas y celebratorias.
Alejandra Franco
Reconocida ceramista y escultora concordiense. Trabaja con arcilla y materiales regionales. Está abocada hace tiempo a la investigación folcórica y sus trabajos nos invitan a compartir su visión de fábulas, leyendas, y personajes del litoral.
Su serie “Las vecinas” son popularmente conocidas en distintas partes del país.
Es 1er Premio en Cerámica del Salón Anual de Artistas Plásticas de Entre Ríos; 1er Premio en Proyección Folclórica en al 6ta Feria de Maestros Artesanos, Rosario 2005; Rueca de Plata al Maestro Artesano, Colón 2006; 1er Premio en Modelado en Cerámica, FERIART, Córdoba 2006, 2007 y 2008, entre muchas otras distinciones.
jueves, abril 30, 2009
Caracol de Mayo/09 :: Dossier Sobre el río

Muchos músicos continúan cantándole al paisaje, al río sin mencionar lo que está pasando hoy con ese paisaje y ese río. ¿Se puede hoy cantar al río solo desde la contemplación del paisaje con todo lo que viene sucediendo: la depredación pesquera, la tala indiscriminada, los pooles de soja? La relación del hombre con el ambiente debería ser considerada la primera condición para que pueda hablarse de cultura ya que no existe humanidad sin soporte ambiental - define Fandermole y piensa que esa relación, en la actualidad, está en una profunda crisis: "Quien la ve, no puede soslayarla en el arte y su expresión será penosa, admonitoria o violenta. Quien no la ve, la dejará entrever de todos modos en el vacío de su tratamiento o en lo extemporáneo de su imagen. Cuando el río muera, necesariamente desaparecerán los universos simbólicos, las grandes poéticas a las que el río dio origen. Cantar a un paisaje muerto podrá ser una opción, pero será una opción deletérea y melancólica; personalmente prefiero pelear con las formas artísticas que estén a mi alcance.
Reportaje a Jorge Fandermole por Osvaldo Quintana. Revista El colectivo, año 3, n° 17
El río crece y decrece
Pero nunca se termina
Aquello que más camina
Es lo que más permanece
Marcelino Román
Un día muy frío. Tormenta y nieve en toda la región. Primeros días de abril. Es el comienzo de la primavera; sin embargo, en Saint Nazaire, ciudad abierta al mar, no se nota. Los cambios son bruscos pero nunca hay paz en la zona. Imposible caminar a orillas del mar. Hay un viento helado que no cesa. Cuando esto sucede siento nostalgia por el río. Siempre he preferido el río. A su orilla uno está simplemente en la orilla. El río admite tu pequeñez. El mar te invade. Cuando estás a su lado sólo él existe, omnipotente.
Hugo Gola. Prosas
Para descargar El caracol pinchà acá
martes, abril 21, 2009
Asamble en la Biblio...
Querídisima gente amiga: el próximo sábado 25 de abril estamos realizando la asamble anual extraordinaria que corresponde para este año. Si bien es una instancia formal y, a veces, un poco aburrida, nosotros tratamos de que sea un espacio donde contar lo que venimos haciendo, lo que tenemos ganas de hacer y escuchar otros proyectos y sueños. Los esperamos entones, el sábado a partir de las 17hs en la biblio… Salud! Y bueno vida para todos.
jueves, diciembre 18, 2008
Jugar por Jugar
A medida que fuimos creciendo, los juegos se convirtieron en travesuras, a veces no tan inocentes (quién no erraba la puntería adrede, para encajarle un pelotazo al vecino fastidioso, infaltable de la cuadra), y más tarde se sofisticaron: el tutti fruti, y el truco, el ajedrez y todos aquellos que convertían una mesa en un universo, y a los jugadores, en niños, de nuevo. Jugar por jugar, sin más, con todo el tiempo por delante. Francesco Tonucci, un pedagogo italiano que de esto sabe mucho, aconsejaba en una nota periodística que, en vez de impartir mayor autoridad y vigilancia, estos tiempos reclaman más libertad. "Los niños no quieren recibir tantos juguetes", decía, "sino salir de casa y jugar con amigos. Los adultos deberían dejar de pagar por su culpa y permitir a los niños jugar".
Podríamos pensar que el juego es nuestra primera escuela: hay alguien que enseña y transmite de qué viene el juego. Ordenando, y requiriéndonos implícitamente internalizar la serie de instrucciones para jugar, nos ubica en un rol, y también nos prepara para el futuro relevo (quién no quisiera siempre esconderse…). Y cada juego, por sus características propias, nos introduce a un universo particular, con referencias internas y la necesidad de desarrollar habilidades específicas: uno se destacaba por su equilibrio, o por su rapidez, o por su audacia, o por su capacidad para resolver problemas.
Y si el juego imparte normas, también sugiere las formas para transgredirlas. Aprendemos a jugar, y aprendemos a subvertir las reglas que ese mismo juego propone (cuántas veces no miramos, en el campeonato definitorio de la escondida, por encima de nuestro codo para ver dónde se ocultaba cada quién…). Subvertir las reglas es quizás lo más hermoso de jugar: inventarnos nuestras propias leyes, las de los chicos de la cuadra, las de los chicos del club, las de los compañeros de la escuela, para hacer nuestras leyes a medida y seguir jugando.
Durante este año compartimos con un grupo de compañeros una experiencia de formación en dinámicas lúdicas. Nos juntamos tres veces en el año a jugar y a reflexionar sobre el juego. Quizás surjan dos preguntas casi de manera inmediata, qué es esto de dinámicas lúdicas y para qué esta formación.La primera cuestión nos sitúa en el campo del juego como espacio delimitado para un modo de relación entre las personas. Jugar es establecer un tipo de vínculo específico con un mundo y las personas con las que nos encontramos en esa realidad lúdica. Cuando jugamos experimentamos ese vínculo y nos damos cuenta que circunscribir y reducir la actividad de jugar al momento de la infancia es privarnos de la satisfacción de una necesidad durante gran parte de nuestra vida. Jugar es una necesidad tan primaria, tan básica, que se manifiesta de inmediato en los cachorros humanos pero al poco tiempo ya no nos damos esos espacios socializadores y educativos que son los juegos. Recuperar esta dimensión nos parece central en los procesos socioculturales y educativos de las comunidades. Para lo cual aprender algunas técnicas y juegos singulares es importante para saber cómo hacerlo con otros.
Pero quizá - y acá va la segunda cuestión- tan importante como esto sea el sentido político que tiene el juego y que está en la experimentación grupal, primero de autorizarnos a darnos ese espacio y, en el marco de ese espacio y autorización, permitirnos transgredir normas de vida internas y externas como dice el Centro La Mancha de Uruguay quienes coordinaron estos encuentros que mantuvimos.
Nos autorizamos un espacio para poner en juego este permiso creativo con las normas que sin duda -en esta misma práctica- es transformador. Jugar dinamiza la potencia de transformación con los otros y desarrolla creativamente capacidades cognitivas, emotivas, sensoriales, perceptuales y sociales.
Hay otras formas de estar juntos, de construir mundos y de habitarlos de otro modo. Jugar es practicar un mundo habitado más por la confianza que por el temor. La experiencia de estos encuentros consistió en permitirnos momentos de ese mundo y trabajar nuestra disposición transformadora en nuestros modos de habitar con lo otros.
Editorial Caracol Diciembre
Se termina el año, eso es un hecho. Este caracol, sin embargo, atraviesa el calendario sin mas prisa que la que le dicta su propio andar. Llega siempre tarde a las ceremonias y homenajes (o se va antes de que empiezen, según quiera verse) y con su pequeña estela plateada sigue el rumbo incierto pero feliz que le va dictando el camino. Y en el camino que va de la biblioteca a cualquier parte del mundo se va cargando de libros, frases sueltas, anhelos, canciones, mucho polvillo, proyectos inconmensurables y algunos abrazos. Dicen por ahí, en la radio o en cualquier diario, que es tiempo de balances, de contabilizar, sumar y restar y ver qué quedó del año que termina. Pero, se dice este caracol para sí mismo parado sobre su propia y argenta linea del tiempo, ¿cómo meter en un balance las horas y los días de gracias, de compartir, de aprender cómo es esto de caminar sin que nos lleven de la mano, de construirse uno mismo y con otros su propia casa?. Ahí vamos, se dice el caracol mientras levanta su pequeña copa de sidra de manzana que, como todo el mundo sabe, es la bebida favorita de este boletín.sábado, septiembre 13, 2008
Editorial El Caracol de Septiembre
Hablarnos, compartir, encontrarnos, a pesar de todas las herramientas tecnológicas que hemos creado, se vuelve a veces muy difícil. Y es que los grandes medios de comunicación, la tele, los diarios, a veces parecen hablarnos e insistir en una realidad que no es la que vemos al pisar la calle, al hablar con los vecinos. La agenda de los medios se construye a partir de intereses que muchas veces no son los nuestros, y que ocultan más que mostrar los muchos mundos que desde abajo están creciendo. Este mismo caracol surgió hace varios años (cuando ni siquiera se llamaba así) a partir de esa necesidad de extender el diálogo que estábamos teniendo entre nosotros y con los vecinos a mucha mas gente, poder contar lo que hacemos y saber y aprender de lo que otros hacen.Quisimos dedicar este número de El caracol a conocer a otros medios que en nuestra ciudad construyen cada día una forma distinta comunicarnos. Bien lejos de los fines económicos, con distintas voces que no se aplacan bajo el peso de estrictas normas, la revista Telaraña, la Radio Cualquiera de La Hendija, el grupo Cine h, van creando espacios donde comunicarse y compartir es la única exigencia.
Y es que de eso se trata también la biblioteca, los libros, de conversar, de contactarnos, de poder encontrarnos de otro modo, con nuestros propios tiempos e intereses. Este caracol se echa a andar con publicaciones, radios y blogs hacia la casa de todos, la que queremos construir.
Dossier Medios intedependientes: Revista Telaraña
La revista Telaraña, hilos de lo cotidiano, surge de la inquietud de un grupo de periodistas-comunicadores y amigos. Una manera concreta de combatir el hastío que implica un trabajo precarizado y desdeñado. Una necesidad común por crear un espacio alternativo de comunicación. El deseo de construir una red con hilos transparentes, para algunos quizás imperceptibles, pero sin dudas resistentes. Comenzar con un proyecto de estas características: publicación mensual de carácter independiente, provoca movimiento y contagio, a pesar de las visibles dificultades económicas, las que -lamentablemente- se han convertido en otra de sus características. También implica compromiso y una constante reflexión acerca de las condiciones de producción de este tipo de proyectos que, por suerte, se ha diversificado y proliferado en nuestra ciudad de Paraná. En Telaraña las libertades se extienden, las decisiones se toman grupalmente, no hay censura, ni recortes en las notas. Los temas tienen que ver, básicamente, con gustos propios. También con aquellas problemáticas que no se profundizan en los medios de comunicación locales, o que son noticia y nunca más sabemos de ellas. Relatos de amor, experiencias de vida, decisiones o aspectos que se relacionan con la política, contenidos sobre salud, educación, hechos históricos, actividades artísticas y culturales, humor, entre otros.Pese a las dificultades que se presentan, Telaraña cumplió -en mayo de 2008- su segundo año de vida y este sigue siendo un muy buen motivo para celebrar y para seguir adelante. Compartir esta tarea se ha hecho fundamental. Intercambiar con otras publicaciones. Asistir a ferias, eventos, acarreando mesitas, sillas, revistas, alimenta ganas y sociabiliza intereses. El sistema de suscripciones ha permitido otra manera de distribución y de garantizar a los lectores recibir la revista en su casa, ya sean residentes en Paraná o en otras ciudades de la provincia, el país o el exterior.
Actualmente el staff de Telaraña está integrado por: Silvina Mernes, Alfredo Hoffman, Gisela Romero, José Vásquez, Fernanda Puglisi y Betiana Spadillero, además de los colaboradores itinerantes que participan mes a mes con sus notas.
Por más información pueden escribir a hilosdelocotidiano@yahoo.com.ar o visitar nuestro blog http://www.hilosdelocotidiano.blogspot.com/.
Dossier Medios intedependientes: Cine H
… contar que en nuestro ciclo de proyecciones sobre Viajes, terminado recientemente en la Casa de la Cultura de nuestra ciudad (en realidad no ha terminado: tiene tres partes y queda la tercera sobre el Cuerpo), tuvimos un día record de público, lo que no es gran cosa, dónde la gente quería entrar, sentarse en cualquier lugar, incluso en el piso, y ver la película. Y así fue, un desborde, un hermoso desborde. La película que proyectábamos era 800 balas, de Alex de la Iglesia. Ese mismo día era, casualmente, uno de los días pico de la, denominada por muchos medios de comunicación, crisis entre el Gobierno y el Campo (Boca – River, Perón – Balbín, Moria – Susana, etc.). Rotundamente, se dividían en dos las opiniones y al público. Casi como un reality show en el que había que votar para ver quién era mejor o quién tenía la razón. Y esos mismos medios de comunicación, contentos, felices de tener tanto raiting; de poder, desde su neutralidad (¿?), “seguir” (cubrir - armar) el escándalo.
Esta circunstancia no es nada profunda, pero nos sirvió para preguntarnos sobre el sentido de nuestra actividad, un sentido que, tal vez, consideramos político (digo tal vez, porque no estamos seguros todo el tiempo; a veces solo nos gusta mirar pelis, y nada más). Nos gustó pensar que ese público, al parecer, cansado de las pantallas que repiten monotemáticamente lo mismo salió a buscar otras pantallas, otra relación con esa pantalla, otras ficciones para mirar, que devolvieran otra realidad de la que repiten los medios. Repiten. Repiten. Repiten. Tal vez, tanto público ese día, fue pura casualidad, quién sabe.
¿Entonces como no seguir adelante con nuestras pantallas, con nuestra búsqueda de más cine para ver y proyectar? ¿Cómo no pensar que son nuestras armas, nuestros refugios, nuestra manera de seducir, atacar, defendernos de la eterna repetición de los mismo? En el siglo XXI, muchos seres humanos hacemos el ritual de mirar pantallas que iluminan, con imágenes que se mueven, pantallas grandes, pequeñas, micropantallas que funcionan como oráculos de consulta. ¿Cómo hacer que esas pantallas sean nuestras ametralladoras, o nuestro foco de guerrilla, nuestra manera de construir realidades míticas diferentes? Nuestras películas-mitos pueden funcionar, creemos, como cuerpos que chocan, que desbaratan, que hacen mundos para vivir un poco mejor.
Tal vez suena pretencioso, pero tampoco tenemos muchas opciones más. Nuestras pantallas son nuestra defensa y…
Dossier Medios intedependientes: Radio Cualquiera
Cuando “la radio” parece ser un medio viejo entre otros avances tecnológicos, hay fuerzas que la reinventan y la reaniman. Pensamos que lejos de ser un medio desplazado, cada cual quiera la emplaza, le hace lugar, y para esto no solo cuenta que un grupo de personas confluyan en el proyecto de imaginar y hacer una radio, sino que quién sintoniza y oye es parte y arte de este concierto de voces que es la radio.
Expresión de distintas voces, otras músicas, otros relatos, que diversas propuestas tengan lugar, esto es lo que imagina y en lo que se embarcó desde mediados del 2005, “Radio Cualquiera” desde la “Fundación Centro Cultural La Hendija”.
El 94.3 del dial es una constelación donde distintas producciones culturales van diseñando una cartografía polifónica y vasta. Junto a Jóvenes Pordioseros se puede escuchar a Serrat o al querido Walter Heinze. Después de un tanguito de Piazzola se puede oír una cumbia colombiana o una chacarera de Yupanqui. Las guitarras del mundo, el jazz, el rock y otros estilos encuentran su lugar aquí. Y este relieve no deja de asombrar y conmover si tenemos en cuenta la homogeneidad y chatura a la que nos tienen acostumbrados la mayoría de las radios.
Una radio diferente, una frecuencia otra, una transmisión alternativa, una radio cada cual quiera, necesita también sustentarse económicamente, lo que deviene en desafío cuando la idea es que este puntal no se rija por normas estrictamente comerciales. Por eso, importante es destacar el papel de la autonomía económica y financiera que se construye en la 94.3 con el aporte de socios que a cambio de una pequeña cuota mensual pueden acceder a CD de regalo, entradas con descuentos a diferentes espectáculos entre otros.
Dicen por ahí que querer es poder y cada cual quiera, cada cual se anime a encontrarse con otros en un proyecto común de autogestión de ideas, de propuestas y recursos, “puede hacer”.
Con onda, con frecuencia, sintonice radio Cualquiera que es como usted, como nosotros, como ¡cualquiera!
¡Ya está en la calle!
Finalmente ya está en la calle El Caracol de septiembre. Después de algunos inconvenientes y arduas disquisiciones el caracol salió una vez más a recorrer las calles del barrio y las veredas del mundo. Para los amigos que no se lo encuentren a la vuelta de alguna esquina, aquí se lo dejamos en versión digital.El Caracol digital
martes, septiembre 02, 2008
Las Bibliotecas Populares
Susana Fiorito Argentina
En todos los países del mundo existen Bibliotecas Públicas, donde los ciudadanos pueden leer –libros, revistas, diarios- sin ser propietarios del “objeto” (soporte, se dice ahora) que contiene conocimientos científicos y técnicos, narrativa, poesía. En las Bibliotecas Públicas la cultura escrita (ahora también en sus formas plásticas y musicales y en imágenes animadas), está al alcance de todos sin el requisito de la apropiación individual: la propiedad es “pública” (nacional, provincial o estadual, municipal) y el ciudadano puede acceder libremente a ella, en algunos casos aportando una pequeña cantidad de dinero para solventar su uso.
La Argentina es el único país del mundo en que, además de Bibliotecas Públicas, existen las Bibliotecas Populares. Las creó el Presidente Sarmiento, en 1890, por una ley que establecía que “las Populares” debían constituirse como producto de la asociación de personas que unieran sus esfuerzos para posibilitar el acceso universal (de pobres y ricos, de chicos y grandes, de nativos y extranjeros) al conocimiento de las letras, las ciencias y las artes.
Millones de argentinos y extranjeros –la década de 1890 y las siguientes vieron la explosión inmigratoria- pudieron acceder a la cultura escrita, cumplir con la educación obligatoria, seguir estudios formales, acceder a mundos lejanos, zambullirse en el placer de las fantasías literarias, gozar de la poesía, gracias a la existencia de esas Bibliotecas, creadas, organizadas y funcionando gracias a la dedicación voluntaria de ciudadanos y ciudadanas que aportaban una pequeña cuota mensual para que todos (aún los que no aportaban), pudieran leer.
Las Bibliotecas Populares han sobrevivido a todos los avatares del ¿desarrollo? capitalista en la Argentina, al fraude conservador, a las dictaduras, al populismo, a los mecanismos clientelísticos de la democracia burguesa. Sobrevivieron a las quemas de libros, a la inundación de best-sellers, al marketing. Actualmente –y cada vez más- reemplazan a las escuelas en las funciones que éstas no pueden cumplir porque tienen que dar de comer, constituirse en espacio para la vacunación y la revisación odontológica, ocuparse de las cabezas parasitadas y del maltrato doméstico. En las Populares los chicos y las chicas aprenden las lecciones –ya las editoriales no regalan un libro a cada maestra de grado-, hacen los deberes, leen los cuentos que antes oían de boca de sus padres y madres, de sus abuelos y abuelas.
Estos refugios de la cultura, estas instituciones comunitarias (todo lo comunitario que puede ser una institución en el seno de una sociedad capitalista cuyo eje es la propiedad privada de los medios de producción), están amenazadas por la ola privatizadora. Ya se privatizaron los servicios públicos, las fuentes de energía, las minas de oro y plata. ¿Los depósitos acuíferos y los glaciares cordilleranos son la próxima presa?...
Y hora estamos en peligro los lectores: en peligro de que nos privaticen la lectura pública…
¿Qué proponen ahora a las Bibliotecas Populares?: que deben pagar un canon -¿a la editorial o a las Asociaciones o Cámaras de Editores?- por cada libro que prestan. Los dueños de los copyrights, que no son precisamente los autores, sino los editores, consideran que los derechos de autor –cobrados ya cuando la Biblioteca compra el libro- deben ser pagados por ella cada vez que el libro se lee. Cien veces, si se presta a 100 lectores. ¿Coherente, no es cierto? Coherente con un proceso que comenzó con la privatización de los servicios públicos – una flagrante contradicción- y que apunta a la apropiación privada de la cultura.
"Las Bibliotecas Populares fueron y son una herramienta para la apropiación universal de la cultura. Ahora les toca enfrentar las corrientes de la monopolización del conocimiento."
Las Bibliotecas Populares fueron y son una herramienta para la apropiación universal de la cultura. Ahora les toca enfrentar las corrientes de la monopolización del conocimiento; la ola de las privatizaciones pretende acaparar también el saber, los saberes. Usemos esas herramientas que tienen más de un siglo de vida fecunda: no se trata sólo de defender lo que existe, también hay que avanzar, difundiendo el hambre de lectura, las ganas de saber.
© 2007 Susana FioritoFundación Pedro Milesi y Biblioteca Popular de Bella Vista - Córdoba - Argentina
Ud. es libre de copiar, distribuir y hacer obras derivadas de este texto bajo los términos de la GNU / Free Documentation License. Para más información ver http://www.gnu.org/licenses/fdl.txt
lunes, agosto 18, 2008
El Caracol de Agosto para descargar
El Caracol Agosto


